El viernes 16 de octubre compré puts 710 de QQQ que vencían ese mismo día. Los pagué a unos 30 céntimos en la ruptura de una consolidación y hacia las 14:00 ya valían 1,45, casi cinco veces más. Fue una buena operación y aun así la repaso a menudo, porque hice tres cosas que no volvería a hacer y porque explica casi todo lo que he aprendido de los 0DTE.
Antes de nada, ¿es un día para comprar volatilidad?
Cuando opero el mercado con opciones semanales o 0DTE, la primera pregunta no es si voy largo o corto. Es si ese día tiene sentido comprar volatilidad o si es mejor no tocarla.
La semana del 16 lo tenía bastante claro. Desde mediados de la semana anterior el rango diario y el volumen iban a más. El martes QQQ cayó con fuerza, el miércoles abrió con un gap enorme a la baja y rebotó solo ese día. Con rango y volumen expandiéndose a la vez, estoy dispuesto a comprar volatilidad, y el viernes lo estaba haciendo con puts.
Lo que viene después es lo que más cuesta. Esa semana cerró con una vela diaria enorme y, sobre todo, con una vela semanal enorme, de 749,79 a 707,23. La semana siguiente empiezas dentro de esa vela, y salir de ella requiere mucho trabajo. No espero que el rango vuelva a expandirse igual, así que tengo las luces de precaución encendidas antes de comprar volatilidad. Eso puede cambiar, y de hecho hubo un par de buenas oportunidades, pero llego con otra expectativa.
Lo aprendí a base de pagarlo. El 9 de abril de 2025, con el anuncio de la pausa en los aranceles a media sesión, QQQ hizo una vela de 415 a 468, un 11 % de rango en un día. Comprar calls en cualquier momento de esa sesión era una operación buenísima. Yo salí de ahí con la luz verde puesta, convencido de que la volatilidad había venido para quedarse. Las diez sesiones siguientes QQQ cotizó dentro de esa vela, con rangos diarios que fueron bajando del 5 % al 1,5 %, y todo lo que fuera comprar calls o puts perdía.
Funciona por oleadas. Después de un movimiento grande es muy fácil pensar que te lo has perdido y que ahora toca otro régimen, que hay que comprar volatilidad todo el rato, calls del VIX, lo que sea. Casi nunca es así. Y tampoco tiene sentido llegar pronto en el otro sentido, intentando operar momentum con 0DTE en mitad de un rango. Puedes esperar a que se expanda el rango diario, el volumen y la volatilidad implícita, y vigilar el VIX mientras tanto.
El día siguiente a una sesión en la que el rango se expandió, un straddle al dinero comprado a las 9:30 cerró ganando el 44 % de las veces. El día siguiente a una sesión de rango estrecho, el 25 %.
Esta semana QQQ cerró en 704,40, un poco por debajo del mínimo de la semana anterior. Si pierde 700, ahí hay algo que vigilar. Si no consigue bajar más, puede que venga un movimiento al alza. Ahora mismo estaría abierto a comprar volatilidad la semana que viene, a falta de hacer la revisión semanal entera.
El marco grande no manda en un 0DTE
Mucha gente mira el régimen del mercado con perspectiva y dice que llevamos desde junio en un rango, que es un mercado de vuelta a la media, que no hay continuidad y que por eso no hay que comprar volatilidad. Para operaciones de días o semanas puede ser verdad. Un 0DTE vive en un marco muchísimo más pequeño.
Con 0DTE busco las operaciones de dinero fácil. Un patrón intradía, el volumen que entra en la ruptura y un scalp de momentum. Si espero que entre volumen y momentum, estoy esperando que se expanda la volatilidad implícita, y ese es justo el momento de usar 0DTE.
Hay dos cosas que me ayudan a verlo. La primera es repasar mis mejores operaciones con acciones y preguntarme si se habrían expresado mejor con opciones de vencimiento corto. La segunda es tan simple que da vergüenza, y es saber qué día es. Si es jueves o viernes y estás mirando un patrón de momentum intradía en algo que tiene opciones que vencen ese día, se te tiene que encender la bombilla. Y cuando el mercado está en juego, el 0DTE siempre está encima de la mesa.
El viernes 16, paso a paso
El contexto de entrada era este. QQQ estaba sobreextendido a la baja a corto plazo, por debajo de todas las medias. Las memorias y los semis se habían llevado una paliza. El miércoles, rebote de un día. El viernes abríamos en 725,52, por debajo de la media de 50 sesiones, con la de 10 y la de 20 girando a la baja, y después de cinco días muy débiles tras una ruptura fallida en máximos. No tenía ninguna gran tesis de que el mercado se fuera a hundir. Solo sabía que estaba abierto a cualquier corto y que, si aparecía uno bueno de momentum, había opciones de QQQ venciendo ese día.
QQQ vendió desde la apertura, perdió el mínimo del premercado y luego todo el soporte de la tarde anterior. Se quedó entre 720 y 723,5 hasta casi las 11:00. La operación de dinero fácil estaba en la ruptura de esa consolidación, con un mercado que venía débil toda la semana y un rebote que ni siquiera había sido capaz de abrir con gap y seguir.
Compré los puts 710. Elegí ese strike mirando más o menos el movimiento medido. De 726 a 720 en la primera parte, así que la ruptura apuntaba a la zona de 713 y yo fui un poco más allá. A las 11:05 cotizaban a 0,21. Llegaron a 710, a mi strike, y a las 15:05 valían 2,42. Visto ahora parece que bastaba con aguantarlos. No lo hice.
Si la repitiera cambiaría tres cosas. Primero, metí parte del riesgo en la consolidación de después porque no me dio tiempo a meterlo entero en la ruptura. En un 0DTE eso es pagar más por lo mismo. Todo el riesgo en la ruptura.
Segundo, el strike. El 710 estaba demasiado fuera del dinero. Si lo repitiera compraría el 714, que se pone en el dinero mucho antes. A las 13:00 el 710 valía 0,61 y el 714, 1,90. Al cierre, cuando QQQ ya había rebotado desde el mínimo, el 710 se quedó en 0,55 y el 714 en 4,01. No quiero estar sentado en un 0DTE durante una consolidación, y cuanto más fuera del dinero, más te castiga cualquier pausa.
Tercero, la salida. Hubo un momento en que QQQ hizo un mínimo nuevo que no siguió y volvió a recuperar. Ahí me salí. Con un 0DTE todavía muy fuera del dinero y la volatilidad implícita inflada, tienes que decidir una de dos cosas. O lo juegas como una lotería, te da igual el beneficio que llevas y aceptas que se vaya a cero porque crees que al final llegará al strike, o eres flexible y lo gestionas. Las dos valen y yo he hecho las dos. Lo que no vale es no haber decidido. A seis puntos del strike y con la opción a dos veces y media, cualquier rebote le saca mucha prima, y en ese momento yo no estaba dispuesto a devolverlo todo.
Juego el movimiento de ahora
Cuando empecé me imaginaba la operación entera, comprando aquí, aguantando y vendiendo allí. Nunca me paraba a pensar cómo se siente el retroceso. Los 0DTE retroceden muchísimo. El 16, a las 13:20, el put 710 tocó 1,65. A las 13:40 estaba en 0,51. Si no has pensado antes cómo vas a vivir eso, lo vas a gestionar mal.
Por eso los opero para el movimiento que está pasando en ese momento. No compro un strike que solo me pague mucho más tarde ni aguanto consolidaciones esperando la continuación. Si quiero estar para el movimiento siguiente, me salgo y vuelvo a entrar, o ruedo. El 16 salí del 710 y pasé al 705, más fuera del dinero, en torno a 30 de delta, y luego también me salí, algo tarde. Durante un rato estuve dudando si dejarlos para el fin de semana. Me tuve que decir a mí mismo que estaba operando la opción, no haciendo una operación de fondo, y que si se movían bien y se inflaba la volatilidad, fuera.
Lo que más estoy trabajando ahora es ganar más con el empuje inicial en lugar de montar la operación para que solo pague si hay continuación. Con las noticias pasa igual. Puedes comprar calls a tres semanas porque crees que la noticia importa, o puedes coger el momentum con 0DTE y aprovecharlo de verdad. El jueves 22 se filtraron datos del ensayo de Moderna con su vacuna contra el melanoma y la acción pasó de unos 235 a 180,80 entre las 12:30 y las 14:00. No la operé, todavía estoy construyendo esa parte del Playbook, pero era jueves, había opciones que vencían al día siguiente, salió el titular y entró el volumen. Con una caída así, cualquier put a un día se multiplicaba.
El reloj no espera
Todo esto tiene una razón muy concreta, y son las cuentas del tiempo. Del valor temporal que pagas por un straddle al dinero a las 9:30, a las 10:30 te queda la mitad. A las 12:00, una cuarta parte. A las 15:00, un 5 %. Pensaba que lo gordo se iba por la tarde, como en la curva del theta de los libros, y no. En un 0DTE la primera hora ya se lleva la mitad.
Y por la tarde pasa lo contrario con el movimiento. A las 10:00, un 0,1 % de SPY mueve la prima al dinero un 30 %. A las 15:00, un 64 %. Las opciones se vuelven nerviosísimas justo cuando les queda menos vida. Por eso no quiero estar dentro sin que esté pasando nada.
Mi stop de tiempo con 0DTE es sencillo. Si después de una hora no ha hecho lo que tenía que hacer, en el caso del 16 un mínimo nuevo, empiezo a salir aunque no haya saltado el stop de precio. En 62 sesiones de SPY y QQQ, de las opciones al dinero compradas a las 10:30 que a las 11:30 perdían más de un 20 %, solo 17 de 126 cerraron ganando. De las que a esa hora iban ganando, 56 de 111. 47 de esas 126 volvieron a tocar en algún momento el precio de entrada, que es justo lo que te hace quedarte. Vuelven un rato y se van.
Acciones y opciones a la vez
Durante años, en las rupturas, hice lo que llamo regar el libro. Compraba varias strikes, varios vencimientos, algo de acción, y me quedaba con una posición muy dinámica. Una de las razones era que podía vender las opciones para pagarme la acción, o al revés, y sentir que estaba sacando algo. Psicológicamente te ayuda a quedarte.
Los últimos meses me he dado cuenta de que eso no sirve para nada. La operación hay que tomarla de la forma que tenga mayor valor esperado, la que más dinero te va a dar según cómo crees que se va a mover. Si no sabes cómo se va a mover, tiene sentido mezclar. Pero si es una ruptura o una pérdida de soporte intradía con volumen, como la del 16, la acción más las opciones solo te quitan atención, porque gestionas dos cosas a la vez, y para el movimiento rápido el 0DTE paga mucho más.
Si en una ruptura creo que la volatilidad implícita se va a expandir ese día, que el volumen está ahí, que tiene todo a favor y que va a cerrar en máximos, pongo todo el riesgo en 0DTE o en opciones a un día, las quito cuando llega el movimiento y después decido qué quiero tener para el día siguiente. Si quiero swing, compro entonces el vencimiento mensual o el de la semana siguiente. No tiene sentido renunciar a aprovechar el empuje inicial por estar bien posicionado para el swing.
Lo pienso así. Hay una diferencia entre intentar operar algo bien y intentar ganar dinero. Puedo querer la acción con un precio medio de 720 para el swing y el 0DTE para el empuje. O puedo poner todo el riesgo en el 0DTE, salir con un buen beneficio y volver a comprar la acción a 717 con ese beneficio ya en el bolsillo. Me da exactamente igual, y lo segundo es mejor.
Con varias acciones pasa lo mismo. Con la noticia de OpenAI la cabeza se me iba a operar varios valores a la vez, porque no sabes cuál va a reaccionar mejor y sabes que a todos les afecta. Elige el mejor y pon ahí toda tu atención.
Cómo lo gestiono
Con 0DTE suelo meter todo el riesgo de una vez y arriesgo en torno al 70 % de la prima, según la hora del día. Las salidas por momentum funcionan muy bien, por ejemplo el cierre de una vela por encima de una media corta, y el stop de precio es que el subyacente recupere el nivel que ha roto. A eso le sumo el stop de tiempo de una hora.
Veo el beneficio mientras se mueve, pero no me ayuda. A veces incluso me hace daño.
Y una nota sobre los strikes y los vencimientos. Cuando un valor lleva tiempo comprimido, un squeeze de volatilidad, no significa que vaya a moverse ya, porque puede pasarse mucho tiempo así. Pero si sale, te da una idea de cuánto puede durar la expansión, y eso ayuda mucho a elegir strike y vencimiento.
Si es la primera vez que lees sobre opciones, empieza por la guía de opciones. El jueves 22, con QQQ rompiendo y SPY aguantando, está contado con acciones en el artículo de fuerza relativa.
